La diputada regional y vicesecretaria de Participación del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Ana Cantarero, ha mostrado hoy su “enorme preocupación” por la grave situación que atraviesa el sector agrícola y ganadero de la región como consecuencia de la actual planificación hidrológica del Gobierno de Sánchez, con la impasividad e irresponsabilidad del Ejecutivo de Page, que “amenaza directamente el futuro del campo y de nuestros pueblos”.
Cantarero, que ha ofrecido esta mañana una rueda de prensa, ha advertido que la nueva planificación hidrológica, publicada en el BOE el 28 de noviembre de 2025, contempla recortes generalizados en las dotaciones de riego, la reducción de superficies regables, la extinción de derechos históricos y la reconversión forzosa de regadíos a secano en todas las cuencas. “Esto supone un golpe muy duro al campo castellano manchego y al campo conquense, sin agua no hay agricultura, y sin agricultura no hay futuro en el medio rural”, denunciaba.
La dirigente popular ha incidido en que el problema no es ni técnico ni legislativo, sino “una falta evidente de gestión, decisión y voluntad política”, especialmente ante el horizonte de 2027 marcado por la Directiva Marco del Agua para alcanzar el buen estado de las masas de agua. Es más, la diputada del PP ha alertado que “si el Gobierno de Sánchez, y en consecuencia el de Page, no actúan con responsabilidad, el Plan Especial del Alto Guadiana podría desaparecer, miles de agricultores perderían seguridad jurídica y se aplicarían restricciones automáticas y severas al regadío”.
Según ha recordado Cantarero, esta situación afecta a más de 4.500 explotaciones agrarias y a más de 20.700 hectáreas, poniendo en riesgo el sustento de cientos de familias vinculadas directa o indirectamente al campo, especialmente en comarcas de La Mancha y del Alto Guadiana donde el viñedo, el olivar o el pistacho son actividades clave. “Hablamos de agricultores que han cumplido las exigencias medioambientales, han reducido consumos y han modernizado sus explotaciones, y que ahora ven amenazado su futuro por decisiones tomadas lejos de la realidad del campo manchego”, sentenciaba.
En este contexto, la diputada regional ha criticado duramente la “contradicción y enorme irresponsabilidad política” del PSOE de Castilla-La Mancha, después de que votara en contra en las Cortes regionales de una comisión de estudio para buscar soluciones consensuadas al problema del agua, y de que eurodiputados socialistas rechazaran cualquier modificación de la Directiva Marco del Agua en Bruselas.
“Mientras los agricultores piden flexibilidad y más tiempo, el PSOE defiende el inmovilismo. Mientras Castilla-La Mancha necesita soluciones, el PSOE respalda una normativa que puede condenar al campo a nuevos recortes y restricciones”, lamentaba Cantarero al insistir que, desde el Partido Popular de Castilla-La Mancha, apostamos por una posición común basada en el diálogo y el sentido común, con el objetivo de ampliar la Directiva Marco del Agua hasta 2032, garantizar la continuidad del Plan Especial del Alto Guadiana, estudiar posibles modificaciones de la Ley de Aguas, fomentar la reutilización de aguas depuradas, la recarga de acuíferos y el impulso de nuevas infraestructuras hidráulicas.
“Europa necesita equilibrio ambiental, pero también justicia social, seguridad alimentaria y garantizar la supervivencia económica del mundo rural. Desde el Partido Popular, con nuestro presidente Paco Núñez, no vamos a quedarnos callados mientras se pone en riesgo el futuro del Alto Guadiana y de Castilla-La Mancha”, finalizaba Ana Cantarero.