El Grupo Municipal Popular del Ayuntamiento de Arcas ha mostrado su sorpresa y preocupación ante la ausencia de cuestiones resolutivas en el último Pleno Ordinario, celebrado el martes 10 de febrero. Los populares consideran llamativo que, en un municipio de más de 2.500 habitantes, no se haya presentado ningún asunto para su debate o aprobación en un periodo de tres meses, lo que interpretan como una falta de actividad o de voluntad de someter la gestión municipal al control democrático.
Según el Grupo Popular, esta situación supone una alteración de la normalidad institucional, ya que los Plenos Ordinarios constituyen el espacio fundamental para la rendición de cuentas y el seguimiento de la acción de gobierno. En su opinión, el alcalde socialista estaría relegando este ámbito de control para concentrar la actividad municipal en Plenos Extraordinarios convocados con un contenido más limitado y menos orientado a la transparencia.
Los populares también han expresado su preocupación por determinadas formas de dirección de los debates plenarios, que consideran poco adecuadas para un funcionamiento institucional correcto. Entre ellas mencionan interrupciones injustificadas de sesiones anteriores y un estilo de conducción que, a su juicio, resulta impositivo, como el uso literal de un “mazo” para ordenar las intervenciones, un gesto más propio de ámbitos judiciales que del funcionamiento habitual de una corporación municipal.
Como ejemplo significativo, los populares han recordado lo ocurrido en el Pleno Ordinario de noviembre, cuando el alcalde decidió suspender temporalmente la sesión en dos ocasiones con el argumento de “recuperar la normalidad democrática”. A juicio del Grupo Popular, aquella actuación supuso un intento de limitar la participación de la oposición y un ejemplo claro de la contradicción entre ese llamamiento a la normalidad y la forma en que se están conduciendo los debates plenarios.
En este contexto, el Grupo Popular ha recordado que el alcalde ha llegado incluso a sugerir a la oposición la convocatoria de un Pleno Extraordinario monográfico para “ver” las inversiones realizadas por el equipo de gobierno. Los populares consideran esta propuesta difícil de comprender, puesto que —como han señalado— son precisamente los Plenos Ordinarios, ahora vaciados de contenido, el espacio democrático en el que el alcalde debe rendir cuentas de manera regular.
Tal y como ha explicado la portavoz del Grupo Popular en Arcas, Mamen Ruiz, “no es la oposición quien debe pedir explicaciones en plenos diseñados a medida del equipo de gobierno; es el alcalde quien tiene la obligación de explicar su gestión de forma periódica, transparente y en los plenos ordinarios”. Desde el PP han subrayado que su postura no responde a ningún temor, sino al ejercicio responsable de su labor institucional, una responsabilidad que, a su juicio, no está siendo correspondida por el actual equipo de gobierno.
Desde el inicio de la legislatura, el Grupo Popular afirma haber encontrado obstáculos para ejercer su labor de fiscalización. Han señalado que el equipo de gobierno ha optado por mantener el mínimo legal de sesiones plenarias, reduciendo así las oportunidades de control. Asimismo, han considerado que la actitud del alcalde no favorece un clima de colaboración institucional ni una gestión abierta a todos los vecinos.
El Grupo Popular ha reafirmado su compromiso de seguir trabajando de manera responsable y constante para garantizar que Arcas cuente con una gestión transparente, eficaz y acorde con las necesidades del municipio.